Movimiento 1: Ordenas lo que ya sabes
Revisas tu inglés actual, detectas huecos y eliges las situaciones que de verdad necesitas . Empiezas a conectar vocabulario, estructuras y frases con tu propia experiencia profesional, en lugar de estudiar listas sueltas.
Movimiento 2: Lo llevas a tu vida laboral
Después participas en conversaciones reales: explicas tu puesto, hablas de tus proyectos e intercambias expereincias con otros profesionistas. Poco a poco te animas a participar más, hacer preguntas y responder sin quedarte en blanco cuando la conversación cambia a inglés.